Revista del Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello
  enero - julio 2016

 

 

ISSN 2075-6038   RNPS 2222
   
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A 100 años de El Campesino Polaco en Europa y América de Williams Thomas y Florian Znaniecki  
Msc. Nelson Jaime Santana

Resumen:

El Campesino Polaco en Europa y América” de Williams Thomas y Florian Znaniecki constituye uno de los grandes clásicos de la sociología Norteamérica. Intento en este trabajo valorar la estructura de la obra, la construcción conceptual y teórica del objeto de estudio y los procedimientos empleados para establecer el enlace con la experiencia y los diferentes eslabones de la cadena referencial. Este análisis permite entender el fenómeno migratorio desde una perspectiva dinámica que centre la mirada en la voz de los sujetos.

Palabras claves: fenómeno migratorio, familias, método biográfico, campesino polaco.

To 100 years of The Polish Peasant in Europe and America of Williams Thomas and Florian Znaniecki

Summary:

"The Polish Peasant in Europe and America" of Williams Thomas and Florian Znaniecki one of the big classics of the sociology constitutes North America. I attempt in this work to value the structure of the work, the conceptual and theoretical construction of the study object and the procedures used to establish the link with the experience and the different links of the chain referencial. This analysis allows to understand the migratory phenomenon from a dynamic perspective that centers the look in the voice of the fellows.

Key words: migratory phenomenon, families, biographical method, Polish peasant.

En el espejo de la obra…

Escribir en el siglo XXI sobre la obra de Thomas y Znaniecki (2006), El campesino polaco en Europa y América((1)), no solo significa un reto como investigador sino constituye un honor el poder acercarme a tan valiosa obra(2), que marcó el inicio de un nuevo enfoque y posicionamiento epistemológico para la Escuela de Sociología de Chicago en los años 1918-1920. Debo reconocer que durante mis estudios de pregrado nunca escuche hablar sobre esta obra, y, a pesar que tuve un acercamiento desde temprano a visiones y postulados antropológicos, no recuerdo que mis profesores mencionaran la obra como ejemplo de los estudios de la Escuela de Chicago. En este sentido, celebro el reto del profesor Claudio Ramos: hacer que me aproximara, a través del curso de Metodologías Avanzadas, a una obra que tuviese que ver con mi proyecto de tesis doctoral. De igual manera, agradezco a la profesora Gabriela Rubilar, quien en los marcos del curso de Metodología Cualitativa del Doctorado de Trabajo Social me abrió los ojos para observar el método biográfico desde otra perspectiva que no había aplicado en mis primeros años de formación como sociólogo. Para ambos, mi agradecimiento por sembrar la semilla de mirar las obras sociológicas desde un prisma más crítico y reflexivo.

Considero que los investigadores sociales, en la medida que vamos tomando amor por lo que hacemos y por los fenómenos sociales que investigamos, nos damos cuenta que muchas veces nos sentimos identificados y reflejados en los problemas de los sujetos de estudio. En esta postura, mi acercamiento por el fenómeno migratorio nunca fue por casualidad. Mi formación como sociólogo siempre estuvo marcada por el fenómeno migratorio: al terminar el pregrado tuve que migrar hacia la capital de mi país (La Habana) en busca de un mejor desarrollo profesional y también para poder estar más cerca de mi madre, quién ya había migrado 2 años antes que yo. Una vez posicionado en La Habana, Cuba, conseguí realmente lo que buscaba al salir de mi ciudad natal (Santiago de Cuba). Allí comencé a integrarme con los capitalinos, a la par que me relacionaba con la población migrante que, como yo, habían llegado a territorio habanero por disímiles causas y objetivos (como consecuencia de las brechas económicas y sociales latentes entre ambos territorios).

Estando en La Habana, pude observar las formas de sobrevivir e interacción de mis coterráneos, así como las diversas críticas a las que eran sometidos por ser emigrantes. Todo esto fue despertando en mi los deseos de investigar el fenómeno migratorio de los sujetos de la región oriental de mi país hacia la capital, proceso del cual yo también era protagonista. Esta semilla dio frutos en un proyecto de investigación con el cual comencé los estudios de posgrado en el Magíster de Sociología de la Universidad de La Habana, que incursionaba en los procesos de configuración de identidades colectivas de los migrantes que emprenden su trayectoria desde las zonas rurales hacia las urbanas. Todo este tiempo, el quehacer investigativo estuvo enmarcado en estudiar las interacciones sociales y las subjetividades de los sujetos. En la medida que profundizaba y reflexionaba sobre sus vidas, me percataba de cuan parecidas eran sus historias a mi historia.

Sin lugar a dudas, concuerdo con Ghasarian (2008)(3) en que los elementos del campo de estudio casi siempre van a estar vinculados con los elementos personales del investigador, y que es necesario comprenderlos e integrarlos en la investigación a través de los métodos y técnicas que se utilizan. Esta realidad ha permitido, durante el quehacer investigativo, plantearme algunas interrogantes: ¿Cómo y por qué he llegado a realizar mi investigación? ¿De dónde viene la simpatía o apatía por los sujetos estudiados? ¿Qué ignoro de mis sujetos de estudio? ¿Me siento portador de una misión? ¿El estudio va a ayudarme a resolver problemas personales? ¿Cómo la práctica investigativa me transforma y transforma a otros? Cada vez estoy más convencido que el hilo de las investigaciones que dirigimos no llegan a nuestras manos de casualidad; la mayoría de las veces, al adentrarnos en la realidad que se interpela, nos percatamos que prácticamente se está frente un espejo que refleja algo de la cotidianidad que tiene que ver con la trayectoria de nuestras vidas. En este sentido, leer El campesino polaco en Europa y América, en los marcos del curso del doctorado, me hace sentir como unos de esos campesinos que partió de su tierra natal para encontrar esperanzas en otro puerto. Esta edición del libro al castellano hace posible que muchos hispanoparlantes puedan manosear un fantástico estudio sobre el fenómeno migratorio, y a la vez poder encontrar, en disímiles partes del texto, un pedacito de su historia, y en la medida en que se imbrica con la lectura poder expresar “yo soy el campesino polaco”.

Estructura de la obra

La obra El campesino polaco en Europa y América, en su edición original, comprende alrededor de 2.200 páginas, y fue publicada en inglés, en 5 volúmenes, entre los años 1918-1920 por la Universidad de Chicago. La obra es catalogada como uno de los grandes clásicos de la sociología, ponderando la investigación cualitativa en cuanto innovación al combinar datos empíricos con la teoría sociológica. La segunda edición en español que hoy se analiza comienza sus páginas con un excelente prólogo del catedrático de Sociología Ken Plummer, quien describe de forma muy sintética y precisa la obra y enfatiza en la importancia de las historias de vida en aras de profundizar en un humanismo crítico que describa a los sujetos como seres “dialógicos, contingentes y con un carácter moral y político” (pp. 17). Seguido del prólogo, esta edición cuenta con un magnifico estudio introductorio por Juan Zarco, quien expone sus valoraciones y análisis de la obra junto con una detallada presentación de los sucesos y trayectoria de los autores que influyeron en las posturas teóricas y metodológicas abordadas en la investigación, así como el posicionamiento de la obra en la historia de la sociología. De igual manera, en este apartado se recogen las bibliografías utilizadas por Thomas y Znaniecki.

En el primer volumen de esta edición, los autores presentan el grupo primario de la investigación. Encabeza el volumen la Nota Metodológica construida por Znaniecki durante su trayectoria investigativa y fundamentada por los dos autores para la edición de la obra. Esta Nota expone toda una reflexión sobre la filosofía de la ciencia, la relación entre psicología del individuo y del grupo afirmada en los conceptos de actitud y valor social, y una investigación sobre las implicaciones de una teoría formal para la organización de las distintas ciencias sociales. Los argumentos de este apartado brindan un vocabulario conceptual para explicar la recíproca estructuración de los individuos y grupos sociales en los diferentes procesos sociales. Aquí también se presentan las nociones teóricas que articularon la investigación y que ellos lograron desentrañar en los análisis de los epistolarios. Seguido de esto, presentan una introducción a los rasgos fundamentales sobre la familia campesina y su vida económica, ofreciendo a los lectores una eficiente caracterización sobre las familias polacas. Aquí se muestra el primer resultado de las observaciones realizadas por los autores –tanto en Polonia como en Chicago- considerando la constante relación e impacto entre la conciencia del individuo y la realidad social objetiva.

Los autores evidencian que la personalidad humana es un factor activo y, al mismo tiempo, resultado de cambios que ocurren en la sociedad -o sea, una simbiosis que también se expresa en todos los fenómenos sociales. Los razonamientos sobre este grupo primario también se complementó y fortaleció con el análisis llevado a cabo a través de casi un millón de cartas recopiladas de las familias polacas que escribían a sus familiares en Chicago y viceversa, siendo estas transcritas, traducidas y clasificadas por Thomas y Znaniecki en grupos de familias. En cada serie se insertó un comentario preparado por los autores, distinguiendo la procedencia social de cada carta. Las cartas se agruparon en el siguiente orden: correspondencia entre miembros de los grupos familiares; correspondencia entre esposos y relaciones personales fuera del matrimonio y la familia. La mayoría de estas provino de un ambiente campesino; otras pertenecían a la clase artesanal urbana, y algunas correspondían al grupo polaco social de la nobleza campesina.

En el volumen II de la obra se acierta un análisis sobre la desorganización y reorganización familiar que tuvo lugar en Polonia. Los fundamentos aportados en este fragmento eran principalmente historias y cartas procedentes de los periódicos locales polacos -bastante conservadores, como Gazeta Swiateczna (Gaceta Festiva), y de los archivos de la Sociedad Protectora de emigrantes en Varsovia, de los que Znaniecki era director en el momento de la iniciación de dicho estudio. Los archivos y documentos encontrados versaban sobre diferentes acontecimientos, crímenes, historias de las escuelas, de los grupos radicales y de las quejas relacionadas con los valores nuevos y los tradicionales en torno a instituciones como la familia, la comunidad, la iglesia, la casa señorial y la prensa.

El volumen III, al igual que el anterior, indica el mismo tipo de análisis, y se enriquece por la variedad de los datos, pero en el contexto de Chicago. El análisis dedicado a la organización se basó en la documentación recopilada de múltiples registros de iglesias locales y de la Alianza Nacional de Polonia, y en gran escala de otras organizaciones cívicas y religiosas. La parte de la obra que incursiona en las cuestiones de la desorganización comprende los registros de las agencias de servicios sociales, de la asistencia jurídica, de los tribunales penales y de menores y los registros de la oficina del médico forense.

El volumen IV de esta edición se titula “Registro de vida de un inmigrante”. Este debía ser la historia de la vida de Wladek Wiszniewski, un joven de origen campesino que se convirtió en aprendiz, luego en oficial, y finalmente en un maestro panadero antes de huir a los Estados Unidos. Este joven llegó a Thomas y Znaniecki cuando lanzaron el anuncio para la recopilación de las cartas(4) y, por la riqueza que presentaban las mismas, decidieron, bajo el consentimiento del mismo, realizarle su historia de vida para incluirla en la obra como un ejemplo fidedigno de la relación entre enfoques metodológicos de la psicología social y la sociología. Por motivos de tiempo y de recursos, quienes dirigieron la presente edición decidieron no incluir la historia de vida -lo cual considero hubiese sido ideal y primordial por la relevancia en su época-, pues esta ocupa en la edición original 300 páginas. En esta, solo se presenta parte de la introducción de la historia de vida, ya que la introducción original tiene alrededor de 100 páginas.

Construcción conceptual y teórica del objeto de estudio

La construcción teórica conceptual de la obra se puede apreciar principalmente en la Nota Metodológica del volumen I, donde se proporciona el vocabulario conceptual que intenta argumentar posteriormente los análisis expuestos por los autores sobre las cartas. En tal sentido los autores enfatizan en que “la teoría social ha de ser la base de la técnica social y debe incluir los elementos culturales objetivos de la vida social y las características de los miembros del grupo social” (pp. 110).

Es interesante el deseo de los autores de poner a dialogar nociones de la psicología social y la sociología para así poder entender lo que sucede en el mundo de las actitudes y los valores de los sujetos, pues incursionaron constantemente en la aparición de estos a través de los análisis de las cartas y el trabajo de campo realizado en los viajes a Polonia. Las nociones conceptuales fundamentales de la obra son entonces los valores sociales y la actitud. Los valores sociales son entendidos por los autores como: “cualquier dato que tenga un contenido empírico accesible para los miembros de un grupo social y un significado con respecto a lo que es o puede ser un objeto de actividad” (pp. 110). La actitud es entendida como “el proceso de la conciencia individual real o posible del individuo en el mundo social. La actitud es, por lo tanto, la contrapartida individual del valor social. La actividad cualquiera que sea su forma, el vinculo que los une” (pp. 111). Si bien estas son nociones que se utilizan mayormente en la psicología social, los autores persiguen como objetivo vincular las actitudes de los individuos con la teoría social para así determinar su carácter social.

Thomas y Znaniecki están conscientes de que en el estudio de la vida de un grupo social, a pesar de poder explicarse a través de las enfoques de la psicología social, hay aspectos, sobre todo culturales, que quedan vacíos, y para ello es oportuno enmarcarse en las directrices sociológicas. Ambos se percatan de que entre las actitudes que prevalecen en el seno de un grupo, algunas se expresan solo en acciones individuales, uniformes o multiformes, aisladas o combinadas, pero, exclusivamente, en acciones. No obstante, existen otras actitudes que encuentran una manifestación indirecta en reglas de conductas más o menos explícitas y formales por medio de las que el grupo tiende a mantener, regular y a hacer más general y frecuente el tipo correspondiente de acciones entre sus miembros. Estas reglas, costumbres y rituales, normas legales, educativas, creencias y objetivos obligatorios suscitan un interés doble. Pueden ser tratadas igual que las acciones; como manifestaciones de actitudes, como índices que muestran que, como el grupo requiere un cierto tipo de acciones, la actitud que supuestamente se manifiesta en acciones es compartida por todos los que observan la regla. Sin embargo, por otra parte, la existencia misma de una regla muestra que existen algunas actitudes que no armonizan plenamente con la expresada por la regla, y muestra también que el grupo siente la necesidad de evitar que esas actitudes pasen a la acción. Precisamente, en la medida en que la regla es concebida conscientemente como obligatoria para los miembros del grupo -a los que exige una cierta adaptación-, tiene para todos los individuos un contenido y un significado determinados, y por lo tanto es un valor (pp. 120). En este sentido, la sociología debe hacerse cargo de los análisis de este tipo de valores.

El interés de los autores por estudiar los valores y las actitudes es precisamente porque sus sujetos están presentes ante una clase de sociedad moderna en toda la complejidad particular de su vida. Ahí el campesino polaco se encuentra en un período de transición desde las viejas formas de organización social, que, a pesar de sus cambios insignificantes, han persistido durante varios siglos hasta un modo de vida moderno. Se muestra como el campesino polaco ha preservado bastante sus viejas actitudes, al tiempo que desarrolla, lentamente, actitudes modernas.

En la obra se utilizó el método inductivo para tratar de dejar el menor espacio posible a cualquier afirmación arbitraria. La base de la obra, como ya se ha mencionado, son las cartas como materiales concretos, y, aunque discriminaron algunas, lo hicieron de la manera más cautelosa: excluyendo solo aquellas que contenían repetidas situaciones y actitudes que estuvieran mejor representadas en otras. La proximidad a la sociedad polaca los ayudó a vislumbrar datos y relaciones que no se advertían de forma fácil, y que solo en un proceso de familiarización con el grupo era posible. De igual manera, las introducciones de cada volumen fueron posibles gracias a revisión de publicaciones de materiales etnológicos o sistemáticos que existían en esa época sobre los polacos. El carácter general de la obra se debe fundamentalmente a la sistematización y clasificación de los valores y actitudes prevalecientes en un grupo determinado de los polacos, por lo que el método inductivo fue eficiente para aproximarse, de forma sistemática, a la complejidad de la vida social de este grupo.

Para los autores, el ideal de la teoría de las personalidades sociales es reconstruir el proceso de evolución personal a partir de los hechos “simples” que deben ser explicables, y esta evolución personal solo puede entenderse en conexión con la vida social. Debemos ponernos en la posición del sujeto, que intenta encontrar su camino en este mundo, y analizar de igual manera la influencia del contexto y entorno en este proceso de adaptación. La importancia de los valores sociales en la obra se presenta para entender el significado que tienen estos para los individuos y grupos. Cito en este sentido un fragmento de la obra:

Una pintura como objeto natural es un lienzo con colores que quizás por asociación sugiere lo que presenta en ella. Pero en la vida social tiene un nuevo significado: representa las ideas y emociones del pintor, los críticos, los que la observan, etc. Un individuo del sexo contrario es natural y principalmente un cuerpo, un objeto de satisfacción física; socialmente es también un ser consciente con una experiencia propia y una personalidad que se debe adaptar a la personalidad propia del sujeto o la que el sujeto ha de adaptarse (Thomas y Znaniecki 2006: 411).

En síntesis, la obra sienta las bases para el campo de la sociología urbana al presentar una fructífera descripción de la sociedad campesina polaca -útil para sociólogos, antropólogos e historiadores. De esta manera, constituye un clásico dentro de la historia comparada, ya que apuesta por integrar el interaccionismo simbólico y la metodología étnica con la sociología; la teoría de la personalidad y los estudios de casos de psicología y el desarrollo de la historia oral. Los objetivos concretos de los autores, a través de las nociones de valores y actitudes, fue comprobar de qué manera las formas de la familia, de los grupos de vecindad, las cualidades de su comportamiento, los sistemas de usos y costumbres de vida de los campesinos que migraron de Polonia a los Estados Unidos, se modificaron bajo la influencia de esa migración. De igual manera, buscaban descubrir el mecanismo de adaptación a las nuevas condiciones de vida. En este sentido, hacen gala del método biográfico en aras de analizar la relación que une la identidad individual y el grupo social; o sea, el análisis de la identidad de un sujeto, desde esta perspectiva, da acceso a las identidades colectivas de sus grupos de pertenencia. Por ello, la opinión colectiva se refleja en la experiencia del individuo y las costumbres constituyen la expresión de los hábitos existentes en la sociedad.

En resumen, Thomas y Znaniecki buscaban caracterizar el campo de respuestas a la crisis social e indicar las diferentes formas en que actitudes preexistentes se entrelazan con los procesos sociales objetivos (...) Así, en la segunda parte del texto, los autores, si bien se centran en Polonia, intentan descubrir las líneas generales del cambio social, tanto en el nivel de las actitudes como en el de los valores, incluyendo las posibles formas de reorganización social que cabía esperar en Norteamérica (Traducción de un fragmento de la introducción escrita por el profesor Eli Zaretzki en la edición original de la obra ).

Procedimientos empleados para establecer el enlace con la experiencia y los diferentes eslabones de la cadena referencial

En este apartado es meritorio mencionar el énfasis que ponen los autores en realizar un trabajo de campo serio y comprometido. En las investigaciones cualitativas hay que tener, sobre todo, sensibilidad por el ejercicio que se realiza; apegarse al quehacer investigativo de forma tal que los pequeños detalles se conviertan en grandes hallazgos, y conseguir de ellos elementos lo más fieles posibles que puedan dar explicación al fenómeno que se investiga. En tal sentido, Thomas reflexiona en la obra al respecto, y en uno de los momentos en que Znaniecki realizaba trabajo de campo sin él le envía una nota exhortándolo en los detalles para un eficiente levantamiento de información en el campo:

Haz tus registros por casos siempre que sea posible, es decir, da ejemplos más que descripciones generales. Anota tus fuentes literalmente, no parafraseándolas. Asegúrate de conseguir ejemplos incluso de entrevistas si fuera posible. Recoge siempre la fuente de la información, y en el caso de que la fuente sea material escrito, pon extremo cuidado al reproducir la referencia. Haz y colecciona fotografías (…) (pp. 68).

En la medida que se lee la obra, se evidencia un trabajo serio y minucioso en cada volumen donde las descripciones y explicaciones muestran el interés de los autores por el colectivo inmigrante polaco y por la organización de las minorías sujetas a profundos procesos de cambio social. Cabe mencionar que la obra en sí no ha tenido mucha divulgación desde sus orígenes debido a los diferentes procesos que ha atravesado, sobre todo Williams Thomas en su estancia en la Escuela de Chicago. Penosamente, la historia personal del mismo le jugó una mala pasada, que repercutió de a lleno en el futuro de su gran obra, costándole la casi desaparición por varios años de la vida académica. El responsable principal de esta obra fue Williams Thomas, quién ideó y comenzó la investigación en solitario y posteriormente consideró a Znaniecki como coautor por los méritos y responsabilidad que desempeñó para el resultado final de El campesino polaco en Europa y América.

En tal sentido es clave preguntarse: ¿cuál fue el elemento detonante de la investigación? Juan Zarco, en la introducción de esta edición, relata este acontecimiento, que lo retoma del testimonio autobiográfico de Thomas: “(…) una noche lluviosa, paseando por un oscuro callejón detrás de su casa en Chicago encontró literalmente una carta de una joven polaca. Se trataba de una estudiante de enfermería en prácticas de un hospital de Chicago e iba dirigida a su padre en Polonia” (pp. 45). Este fue el elemento clave para que Thomas se decidiera a realizar la investigación y asumir el tipo de metodología que utilizaría para el mismo. Todo esto ya estaba acompañado de un trabajo exploratorio por el mismo autor en la ciudad de Chicago, pues tenía una peculiar preocupación por las minorías desfavorecidas, sobre todo de negros y migrantes. A esto se suman los diversos viajes a Europa que Thomas había realizado. Otro elemento, a mi juicio interesante, lo constituye el hecho de ser nieto de inmigrantes, pues uno de sus abuelos formó parte de las oleadas migratorias de campesinos europeos que se asentaron en los Estados Unidos de Norteamérica a mediados del siglo XIX. Ello explica que, en los inicios de la investigación, en Chicago sumaban 360.000 polacos residentes. Esto advierte la visibilidad de los mismos como la casualidad de la carta encontrada.

Con el deseo de profundizar en la vida de la comunidad polaca en Chicago, Thomas comienza a diseñar la investigación y al mismo ritmo a gestionar el financiamiento entre sus conocidos. Así es como, en el año 1910, una de sus grandes amigas, que conocía de cerca el ímpetu y la dedicación de Thomas en sus investigaciones, y a quien está dedicada la obra, Helen Culver, le dona 35.000 dólares para financiar su proyecto de investigación. En 1911 Thomas le escribe en una carta a Helen: “Estoy siguiendo lo que denomino método de caso y utilizando especialmente registros judiciales, periódicos y materiales escolares. Esto asegura una abundancia de materiales concretos y es por eso que estoy terminando un libro de indicadores para trabajadores de campo” (pp. 68). El libro al que hace alusión no es El campesino polaco en Europa y América sino otro que sentó las bases metodológicas y teóricas de la obra que hoy se analiza. En este orden, los años 1910-1913 fueron trascendentales para el asentamiento teórico, del objeto y del método de su subsiguiente investigación.

En este mismo período Thomas realiza diferentes viajes a Polonia y consigue que el editor de la Gaceta Festiva le permitiera llevarse a los Estados Unidos un archivo de cartas recibidas en la redacción y un ejemplar de la serie de la revista desde su fundación. Es significativo en uno de estos viajes, en 1913, el encuentro que tiene Thomas con Znaniecki, que al observar la trayectoria académica de este le ofrece viajar a su departamento en Chicago para hacer carrera académica en el departamento de Sociología de la Universidad de Chicago. Es en 1914 donde este se establece como ayudante de investigación colaborando en el ordenamiento de los materiales recopilados, y comienza a registrar y pre analizar estos materiales.

Juntos Thomas y Znaniecki colocaron un anuncio en la prensa polaca de Chicago que anunciaba el pago de 10 centavos por cada carta que les hicieran llegar, las cuales, al final de la transcripción, eran devueltas a sus respectivos propietarios. De esta manera recopilaron cerca de un millón de correspondencias de los residentes polacos en Chicago. Znaniecki era quien recibía a los inmigrantes y realizó la mayor parte de las traducciones de las cartas. Es en este proceso donde conocen a Wladek Wisniewski, quien se convirtió en le protagonista de la tercera principal fuente de datos de la obra: la historia de vida. El material recopilado en la investigación se divide en tres grandes grupos:

  1. Material recogido en el trabajo de campo de Thomas (registros de observación, entrevistas y documentos de la época).
  2. Correspondencia recogida a través del anuncio de la prensa entre Thomas y Znaniecki.
  3. Epistolario de Wladek Wisniewski que contribuyó a escribir la historia de vida que aparece en la obra original.

Dentro de este marco también se encuentran fuentes secundarias como los registros administrativos, parroquiales, archivos de agencias sociales y otros que fueron necesarios para fundamentar los volúmenes correspondientes a la organización y desorganización de la vida de los polacos en Europa como en América.

En la medida que los autores van analizando el material recopilado van apareciendo diversas problemáticas, que en el cuerpo de la obra tratan de dar explicación, sobre todo en los volúmenes dedicados a la organización y la desorganización de la vida en Europa y América. Los problemas aflorados son: la individualización; la eficiencia; el problema de la anormalidad: el crimen, el vagabundo, la prostituta, el alcoholismo, etc.; el problema ocupacional; la relación entre los sexos; el problema de la felicidad, el problema de la lucha entre las razas (las nacionalidades) y las culturas; el problema de una organización ideal de la cultura. Si bien estos problemas fueron extraídos de los materiales recopilados en aquella época, sin lugar a dudas muchos de ellos son latentes en la actualidad, lo cual demuestra que el fenómeno migratorio trasciende el tiempo y los contextos geográficos.

El objetivo principal de la obra fue estudiar el cambio social mediante una metodología que permitiera captar la interacción entre los factores objetivos y subjetivos en el proceso de organización social; o sea, cuando los valores del grupo y las actitudes de los grupos están en congruencia. El objetivo concreto de los autores era comprobar de qué manera las formas de la familia, de los grupos de vecindad, las cualidades de su comportamiento, los sistemas de uso y costumbres de vida de los campesinos que migraron de Polonia hacia los Estados Unidos se modificaron bajo la influencia de la migración. Bajo este objetivo buscaban descubrir mecanismos de adaptación a las nuevas condiciones de vida y poner de manifiesto la estrecha relación que existe entre la identidad individual y el grupo social.

Estilo narrativo de la obra

La obra se muestra con un estilo narrativo histórico biográfico, lo que le imprime un sello importante en el declinar de la Escuela de Sociología de Chicago. Instala un estilo teórico metodológico, y fue considerada, por los círculos de sociología de la época, como la mejor demostración de investigación sociológica avanzada y de análisis teorético. En el contexto de la obra, el estilo biográfico narrativo contituye una potente herramienta, especialmente pertinente para entender el entramado mundo de la identidad, de los significados y del saber práctico y los elementos cotidianos presentes en los procesos de interrelación, identificación y reconstrucción personal y cultural de los individuos en la sociedad. La obra muestra, en este sentido, la percepción de cómo los sujetos interpretan y describen sus vivencias y dan significado al mundo de la vida mediante el lenguaje y la escritura.

Thomas y Znaniecki (2006), con este estilo, transitan en la dimensión social como personal a través de los relatos de los sujetos. La voz de ellos y sus relatos son los elementos indispensables para entender sus formas de actuar en sociedad, lo que sienten, los hechos y consecuencias de sus acciones en relación con otros sujetos y contextualmente situados. El enfoque narrativo expresa la dimensión emotiva de la experiencia y la complejidad de las relaciones (Berteaux, 1980). En el transitar de la obra se capta la riqueza y los detalles de los significados humanos en el complejo proceso migratorio, lo cual resulta difícil encapsular en conceptos, definiciones o proposiciones, pues como bien plantea Berteaux: “el objeto de las narrativas son las vicisitudes de las intenciones humanas” (Berteaux 1993:22)(5). Considero que esta obra, a través de lo biográfico narrativo, no solo expresa importantes dimensiones de la experiencia vivida de los polacos sino que media la propia experiencia con la configuración social de la realidad.

A 100 años de El campesino polaco en Europa y América. Aportes para mi proyecto de investigación

Sin lugar a dudas, es significativa la importancia que tiene la obra en los tiempos actuales. En tal sentido, me atrevo a platear la siguiente interrogante: ¿por qué leer El campesino polaco en Europa y América a 100 años de su génesis? Esta obra constituye un referente en las investigaciones sociales para la interrelación entre los postulados teóricos y el trabajo empírico en pos de abordar la realidad social por diferentes caminos; permite la creación de nuevos abordajes y desestructura los moldes que muchas veces se encuentran preestablecidos en la ciencias sociales -esto alude a la simbiosis entre teoría y método, aspecto que las investigaciones sociales han de tener como elemento fundamental para no caer en reduccionismos.

La investigación ofrece sustantivas pistas y análisis para, dentro de las dinámicas del fenómeno migratorio, entender el rol de los elementos subjetivos en la estructura de los grupos sociales. Cabe mencionar, además, la importancia del marco metodológico de la obra al permitir centrar la mirada en el análisis de los elementos subjetivos en la sociedad como esenciales en los procesos sociales.

La obra es un vivo ejemplo de la integración entre biografía (relatos de vida), historia y el contexto social. Ofrece argumentos válidos para comprender el movimiento de las sociedades y describirlo en profundidad.

Como se hace notar, la obra sitúa el estudio de las experiencias concretas de las personas como centro de la combinación dialéctica entre los sujetos y las motivaciones y la interacción social. Se demuestra la importancia de investigar el significado que los sujetos migrantes le dan a las cosas y a los acontecimientos y aspiraciones con las que las relacionan.

La investigación hace gala del método biográfico y los relatos de vida como herramientas útiles para poder ilustrar, comprender y sumergirse empáticamente en determinados grupos sociales. Debo agregar que los autores muestran que el método biográfico es adecuado para analizar los procesos de desajustes y crisis que presuponen modificaciones significativas, tanto en el comportamiento como en el sistema de valores de los grupos sociales implicados. Esto lo vincula estrechamente con los procesos migratorios como tema relevante en este análisis.

Algunos desaciertos encontrados en la lectura de la obra

Como toda obra o producción científica, nada es completamente perfecto, y en la medida que los tiempos cambian, también se modifican y reestructuran las maneras de producir ciencia y cómo devolver los resultados. A mi juicio, la obra es atinada, y la manera en que está escrita permite que el lector se mantenga arraigado a ella hasta el final. Una vez manoseado los resultados expuestos por Thomas y Znaniecki, me surgieron algunas interrogantes que no quedan del todo explicitadas por ellos y considero han de tenerse en cuanta en todos aquellos que nos dedicamos a estudiar el fenómeno migratorio en la actualidad: ¿cuán importante y necesaria es entender la conciencia de clase para comprender la organización social de los inmigrantes? ¿El apego de los inmigrantes hacia un modo de vida tradicional y familiar es un proceso que solo responde a cuestiones culturales o psicológicas? ¿Cómo hacer efectiva, a través del método biográfico, la recíproca influencia entre los valores culturales objetivos y las actitudes de los individuos? Aquí no pretendo responder estas interrogantes, esto requiere de un análisis más detallado, por tanto las ubico como pistas a seguir desarrollando.

Durante los apartados anteriores he ido declarando argumentos que hoy hacen valiosa la obra en cuestión. Ahora, solo señalo algunos elementos que considero débiles, pero que para nada demeritan el valor e importancia de la obra:

  • La Nota Metodológica de la obra no se encuentra del todo relacionada con los resultados generales de la investigación. Esto se debe a que la misma fue colocada de manera apresurada en su primera edición. No obstante, si guarda relación con la investigación de los campesinos polacos, pero no es un resultado en sí de la investigación.
  • No se evidencia un análisis sobre las relaciones materiales que vinculan a los grupos, como tampoco los intereses que subyacen en los conflictos entre ellos.
  • Considero que los autores son un poco absolutistas al declarar que el método biográfico es el único material de verificación de concepciones teóricas.
  • Si bien se dedica en la obra un epígrafe para explicar la estructura de la familia polaca y cómo se ve la solidaridad familiar en ella, considero que los autores no ofrecen una explicación concreta sobre cómo se rompe esta solidaridad al apuntar que la ruptura familiar es la clave de la desorganización social.
  • Considero que un análisis concreto desde la perspectiva histórica, que se articulara con las relaciones de clase y sus conflictos, hubiese sido útil para comprender la cultura y la experiencia de los inmigrantes.

Notas

1 Thomas, W. y Znaniecki F. (2006): El campesino polaco en Europa y América, 2da edición Boletín Oficial del Estado y Centro de Investigaciones Sociológicas, Madrid, España.

2 Variados son los autores que han valorado de forma valiosa la obra de Williams Thomas y Florian Znaniecki -entre ellos destaco a Bonal (Bonal, R. (1986): “Reflexiones en torno al uso personal de materiales biográficos”, Revista Internacional de Sociología No. 44.), el cual expone que la historia de la ciencia del hombre sería imposible sin que aparezca desde el origen la noción de la biografía. En tal sentido expresa: “la obra de Thomas y Znaniecki es la gran precursora y prácticamente la fundadora de una escuela (...) que utiliza la biografía como material de lectura de la realidad basado fundamentalmente en el privilegio de una aproximación singular al lugar y circunstancias en los que se producen directamente los fenómenos”. De igual manera Pujadas (Pujadas, J.J. (1992): El método biográfico: El uso de las historias de vida en ciencias sociales, Colección Cuadernos metodológicos, 5, Centro de Investigaciones Sociológicas, Madrid, España.) planteó: “la aparición del método biográfico se identifica con la edición de The Polish Peasant, cuando se empieza a usar el término life history para describir tanto la narrativa vital de una persona recogida por un investigador, como la versión final elaborada a partir de dicha narrativa, más el conjunto de registros documentales y entrevistas a personas del entorno social del sujeto biografiado, que permiten completar y validar el texto biográfico inicial”. En la misma postura Marinas y Santamarina (Marina, J.M., y Santamarina, C. (1994): “Historias de vida e historia oral”, en Delgado, J.M., y Gutiérrez, J.: Métodos y técnicas cualitativas de investigación en ciencias sociales, Síntesis, Madrid, España.) reconocen en la investigación de Thomas y Znaniecki el ejemplo primero y fundacional del método de las historias de vida aplicado a la sociología.

3 Ghasarian, C. (2008): De la etnografía a la antropología reflexiva: nuevos campos, nuevas prácticas, nuevas apuestas, Ediciones del Sol, Buenos Aires, Argentina.

4 No profundizaré en este momento sobre el procedimiento de recogida de información porque más adelante dedicaremos algunos parlamentos a ello.

5 Bertaux, D. (1993): “De la perspectiva de la historia de vida a la transformación de la práctica sociológica”, en Marinas, J. M., y Santamarina, C: La historia oral: métodos y experiencias, Debate, Madrid, España.

 
 
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Yisel Rivero Baxter y Elaine Morales
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